11 de abril de 2010

Las Ventas... BIE (Bien de Interés Económico)

Días pasados en el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid el portavoz González tuvo a bien declarar La Fiesta de los Toros como BIC (bien de interés cultural).

Mejor la hubieran declarado, en Madrid, en Las Ventas, por supuesto, BIE (bien de interés económico) teniendo en cuenta los 1.000 millones de pesetas que supone el canon de explotación. Nunca un verbo estuvo mejor empleado.

Fuera a parte. Dicha declaración conlleva muchas obligaciones además de no succionar abusivamente los recursos de defensa de costos y lucro de cada festejo.
Y no nos olvidemos: de esos lodos estos barros de feria de San Isidro conocida y acartelada; ni más ni menos, igualita, en su bajo perfil, ¡vaya ejemplo!, que el festejo conmemorativo del día de la Comunidad. Apuestas: media plaza, entradas regaladas incluidas.

Inherente a la declaración, que pretende blindar la Fiesta de cualquier aventura plebiscitaria en aras de prohibir “los toros” y demás, está su asunción de hecho cultural, y por lo tanto, y ya estan tardando, los toros en la Comunidad deben depender de la consejería del ramo,cultura, y salir de donde están, la cartera más politizada del ejecutivo regional, su vicepresidencia, de la que depende el Centro de Asuntos Taurinos; además de otras competencias desperdigadas por diferentes consejerías a efectos de permisos y demás burocracia organizativa.

Más importante, o tanto.
Ante la rebelión anunciada por la presidenta por la subida del IVA en julio y la renuncia de la Comunidad a sus ingresos derivados del mismo, sería bueno que siendo, como son, cultura, los toros, blindados como tal por decreto, se renunciara en esta materia al tramo autonómico vigente, desde ya, como ejemplo a seguir por otras comunidades y presionar al Gobierno para su adecuación al tipo de otras manifestaciones culturales.

Las declaraciones, solemnes, deben de ir preñadas de contenido. Si no, se quedará en soflama oportunista. En taurino, “un brindis al sol”.

En Madrid, y tratándose de toros uno más.

5 de abril de 2010

Un gesto o una osadía

Luque en Madrid. 6 toros. Un gesto o una osadía.

Inevitablemente es la reflexión de esta noche.

6 toros en solitario. ¿Gesto? Puede ser. ¿Gesta? Hace falta algo más que pretender tentar la suerte con el objetivo de conseguir más moneda, mayor cotización en las contrataciones, toda vez que Luque tiene una bonita temporada por delante, exigente, pero en extraordinarios carteles compartiendo los mismos con las primeras figuras y disfrutando de su rebufo: ganaderías y fechas.

Cuando se produce esta situación el gesto puede concluir en osadía, y la gesta en una necesidad.

La osadía se emparenta con la ignorancia. Si no sería menosprecio, de todo.

La necesidad crea ansiedad, y si las cosas no van saliendo agonía. Por ejemplo esta tarde venteña, en que al menos cuarto y quinto, dos toros medios, hubieran sido suficientes para salvar los muebles. No ha sido el caso.

De cualquier modo: gesto, gesta, osadía o necesidad, ambición ha de hacerse al cien por cien. Y anunciarse en Madrid, con lo que está cayendo y lo especialita que es La Monumental, anunciarse con Cuvillo (camada muy larga pero que más de la mitad de la mismas, la cabecera la tiene reseñada José Tomás desde hace tiempo) y Juan Pedro no es la mejor declaración de intenciones.

Que Luque es el mejor de su generación es un hecho. Que tiene un brillante palmarés de novillero en la capital y una excelente presentación, el año pasado, en San Isidro es también verdad.

Pero su progresión y su proyección que le ha instalado, por méritos propios, en lugares de privilegio del escalafón, se han basado en la ambición, las ganas de ser y cierto valor natural. Además es torero con gran capacidad.

Pero ni es un espartano, ni un estilista, ni un clásico, ni tocado por los duendes. Excelentes maneras sí y capacidad.

Capotero manifiestamente mejorable. Variedad de suertes con limitaciones. Y además hoy mostró su peor versión con la espada. No eran credenciales para seis toros y en Madrid. Menos, con sus grandes virtudes, driblar a la fortuna con dos hierros cuestionados por lo ya expuesto.
Y por favor no mezclar churras con merinas. Cuvillo es una de las grandes ganaderías de un tiempo a esta parte y al que hay que agradecerle, el público y los toreos muchas cosas.

Para matar 6 toros de una tacada hacen falta más cosas para tener una mínima garantía de éxito. Más si se tienen 20 años y tres temporadas no completas como matador de toros.

Una corrida de seis toros en Sevilla retiró a Joselito, ya cuajado. Víctor Puerto empezó a cavar su fosa, también en La Maestranza. Este tipo de aventuras no lee han salido bien a Morante, varias veces. Lo de Talavante en Madrid le pesó como una loa varios meses. En plaza de menor importancia, Jiménez quiso remontar en Valdemorillo y fue caída libre. Perera culminó de tal guisa el impresionante 2008 y triunfando pero se dejó muchos pelos en la gatera. El Juli, por accidente, pasó lo suyo en Bilbao, el año pasado. La suya, bien montada en Bayona, con tres encastes diferentes fue un éxito. Como la de El Cid en Bilbao con los Victorinos.

Son muchas teclas a tocar.

Quizá lo más positivo para Luque haya sido asimilar una dificultad que desconocía. Una cura de humildad ante un torero con grandes cualidades pero que a veces no delimita la sutil línea que separa la ambición de la soberbia.

Lo de esta tarde tampoco va a suponer un abismo en su prometedora carrera con visos de figura.

Y sí, para ser figura del toreo hay que tener gatos en la barriga. En eso de acuerdo.

La experiencia agria de hoy le puede servir para discernir entre los felinos: el gato y el tigre. No son lo mismo. Se parecen….pero.

FOTOGRAFÍA: Iván de Andrés.

Domingo de Resurrección: 3 acontecimientos 3

Domingo de Resurrección. 3 acontecimientos 3. Por 6 toros 6 en cada coso y alguno más de propina. 1 sobre en Sevilla.

Discreto balance. Destaca Sevilla con las orejas de Morante y Manzanares. Perera en su debut de Resurrección maestrante, sin fortuna. En Málaga dos orejas de Castella, triunfador del domingo –lógico- frente a un José Tomás (ovación y vuelta al ruedo) que, eso sí, llenó la plaza 3 veces. Ayer, en un timo-tostón disfrazado de corrida picassiasna ¡si Don pablo levantara la cabeza! Esta mañana con la ayuda de la collera Hermoso, Ventura –decantada par el sevillano en este primer asalto- y por supuesto esta tarde, en que el papel se agotó dias antes.
Y en Madrid, el reto de Luque resultó ser una osadía.

En los 3 acontecimientos los portales, que son como los teletipos antiguos culpan al toro de tan parcos resultados. Pero ¿Por qué falla el toro, siempre la culpa al toro? En el supuesto que fuera así por el juego pobre dado la pregunta es la del millón: cuando llegan las figuras y más en acontecimientos de postín ¿Quién elige las ganaderías?

Lo dijimos el domingo pasado, la feria de Fallas arrojó grandes corridas de toros Valdefresno, Fuente Ymbro, Alcurrucen y Jandilla, y los toros del día 21 de Victoriano del Río y Garcigrande que eligieron Castella y El Juli. Todo se vio eclipsado por fallar el toro de las figuras. Juan Pedro, Cuvillo y Zalduendo.

9 toros de Cuvillo: 6 en Málaga, 3 en Madrid.
3 de Juan Pedro Domecq. En Madrid.
Y 5 de Daniel Ruiz, en Sevilla. Hierro de camada corta que no suele prodigarse en las ferias de primera. Ver programa de mano, hemeroteca y avance de carteles. Ganadero que debutaba en tal evento y en muchos años no se recuerda una vacada no andaluza para el acontecimiento. Por lo tanto roto el velo ¿a que cuento venía la efemérides? Su aval fue una prsetnación hace años con tan poco éxito que no volvió hasta el año pasado. En esa corrida solo lidió 4 y tan solo 1 fue toro.

La pregunta es ¿además de las cuatro ganaderías que embistieron en Valencia y que en gran parte desperdiciaron toreros d clase media por no quererlos las figuras, dónde estában para estos acontecimientos Victoriano del Río, Ventorrillo, El Pilar o Puerto de San Lorenzo por poner dos ejemplos más?

Cuando llegan estas ocasiones los toreros y sus mentores se refugian unos en otros en lo que llaman “toro de garantías”. ¿Garantía de que, para qué y para quién? Para el espectáculo y para el público, desde luego no.

El Juli mata en Sevilla Ventorrillo, y Torrealta.
Castella: Ventorrillo con Juli y Perera y la de El Pilar.
En Madrid, ambos coinciden con Garcigrande.
Juli mata, además, un toro de la Quinta y otro Victoriano del Río.
Corrida, esta, con la que se anuncia Castella y la tercera es de Puerto de San Lorenzo.
Bien.

Perera, dicho está, en Sevilla Ventorrillo, Fuente Ymbro (3 toros) y Alcurrucen en San Miguel.
En Madrid la de Cuvillo, otro de Cuvillo en la corrida de La Prensa y Jandilla, parece ser.

Por todo El Juli y Castella, mandan en esto.
Y Perera quiere. Se acuerda del 2008 pero hay días en que le asaltan dudas. Pero quiere.

El resto se conforma con acompañar atrincherados en diferentes estatus: la hoja de servicios, el duende, o la elegancia.

Mandar y acompañar.
Generales y tropa distinguida. Jefes y comparsas.
Así está esto. Y llevamos poco más de dos entregas: Valencia y Resurrección.

Un gesto o una osadía.

FOTOGRAFÍA: HUGO CORTÉS

4 de abril de 2010

Wojtyla, Papa y ¡torero!

(In memoriam)

El autor ha querido en ésta publicación, recordar en el quinto aniversario de su muerte al Papa Juan Pablo II fallecido en plena Semana Santa de 2005 con los toreros, profusamente, de penitentes en multitud de procesiones y el respetuoso minuto de silencio como homenaje de admiración y respeto en todos los cosos el Domingo de Resurrección, la fecha por antonomasia taurina, que tornó lujo por luto.

Por tanto nos retrotraemos un lustro atrás. En Sevilla, naturalmente.

La muerte del Papa y la Tauromaquia.

¡Ha muerto el Papa!

Y, el toreo, como toda la humanidad guarda luto riguroso.

La tauromaquia y el catolicismo se han respetado mutuamente. Si bien el juego de la suerte y la muerte se ha sustentado sobre la Fe, indefectiblemente, la universalidad del catolicismo ha estado obligada a dominar todas las suertes amparando al total de su feligresía: taurinos y menos. De ahí la multitud de luces que anexa a ambas y las leves sombras como el intento de abolición por parte de un Papa. Claro que hubo Reyes y gobernantes poderosos que lo intentaron. Todo estéril.

¡Si quieres saber como es una sociedad asómate a sus plazas de toros! Más o menos vino a proclamar Ortega y Gasset.
Está claro que Karol Wojtila no solo le leyó sino que le asimiló, tal que en “La rebelión de las masas”: “Si quiere usted, ver bien una época, mírela de lejos”; y éste Papa tomó nota, como Juncal, desde su niñez.

Karol Wojtila, de novillero sin caballos, se curtió en el “valle del terror” de la invasión de Polonia, que es el Tietar para los que empiezan en el arte de Cúchares.

Vivió, como becerrista en la umbría pensión, la soledad de la orfandad, la ferocidad del nazismo en puntas, y se tuvo que cuajar desde abajo, como obrero, primero en una cantera para evitar la deportación, y luego en una fábrica pulsando a pie de obra las penurias de los oprimidos.

De ahí, con la muleta en la izquierda y muy cruzado, muy de verdad, a Figura Histórica de éste toreo que es la vida cotidiana.

Fe y Tauromaquia. Encuentros y desencuentros. Remedos en el rito y la liturgia….Y Dios, como Presidente en Palco arbitrando los designios que marca la Providencia a la que todos, creyentes y no, al final todos, nos sometemos.

Desde los dominguines (Domingo y Pepe) rojos, como Parada y Gregorio Sánchez; presuntos ácratas como Joselito o ambiguos laicos como Antoñete. Cofrades de Semana Santa, miembros de la Obra, o Fray Mondeño.

Dijo el profesor Tierno que Dios no abandona a un buen marxista.

Todos, en estos momentos, lloramos la muerte de Juan Pablo II.

La Tauromaquia tuvo su Papa, Bienvenida, al que se le inventó el color negro para no incurrir en sacrilegio. Y, a la recíproca, éste Pontífice ha muerto ¡torero!

Es un mestizaje entre la profundidad y la hondura de Ordóñez en la firmeza y convicción de su mensaje, la sabia precocidad de Camino o Juli, el genial magnetismo de iconos como Romero, la espiritualidad desnuda de Paula y la personalidad arrolladora de Manolete.

Y a la muerte con las botas puestas, en la cruz de la vida evangélica, difundiendo el mensaje de Cristo, pese al sufrimiento y el dolor, hasta sus últimos estertores, como el Califa en el ruedo de Linares.

Así, exhibió, profuso, coraje de sangre torera para, habiéndole querido retirar del escalafón numerosas veces, cortar el rabo en su último paseíllo.

Con la difícil facilidad de Ponce es de los Papas que en más plazas -todos los continentes —ha toreado (con éxito), y más actuaciones —viajes apostólicos — suma: 105.

En todas acabó el papel —incluso con más “reventa” que El Cordobés de su época, desbordó todas las previsiones…. Y lo más importante -que le desmarca de cualquier personaje de la Historia- cautivó a la juventud.

Como “El Benítez” puso en dinero a sus correligionarios en los 60; Juan Pablo II ha sido el Papa que a mayor número de beneméritos ha puesto en el santoral.

Aquí en Sevilla, se recuerdan sus visitas del 82 y el 93 en el que confirmó la alternativa en Santidad a Sor Ángela de la Cruz.

Duro, como la roca, sufrió cornadas —en otros irreversibles —. Un “marrajo” del hierro turco de Alí Agca, del que se oculta su reata perversa, se fue directo a la safena, la ilíaca y la femoral. Posteriormente le visitó en “chiqueros penitenciarios” y no mostró rencor. Le perdonó. ¡Que grandeza! ¡Que figurón!

No rehusó los grandes retos, e igual que lidió el nazismo —por bajo, sobre las piernas — provocó el indulto de miles de seres humanos alzando el telón de acero, primero (derribado en el primer puyazo el muro de Berlín) y luego dándole puntillazo al comunismo.
Y se fue a los medios. Y a los dictadores les dio el pase cambiado, sin mas opción que el pañuelo verde para su cambio por la “nobleza y fijeza” de la democracia.

No le hizo falta consultar con la almohada para poner en su sitio a “la patronal del mundo” plasmada en la foto de las Azores y decirles con firmeza que él “no toreaba” la corrida de Irak; ni ninguna otra que supusiera guerra.

A los protestantes y ortodoxos —fundamentalistas— tipo tendido del siete, les sedujo en transmitirle que lo esencial era el camino al Señor: la Fe.

A los antitaurinos de la Fe, musulmanes y judíos, echó un capote para evitar fagocitarse; aliviar tensiones y confiarles en que solo hay un Dios, que es el de todos. Consiguió su respeto y admiración.

Fue el primero en pisar el albero de una Sinagoga, hizo “el paseo” en Jerusalén, y se “anuncio” en la Gran Mezquita de Damasco.

Fiel a la tradición —los cánones — subió al pontificado como Juan Pablo en los carteles siguiendo la guía del Vaticano II, como la tauromaquia de Montes o Paquiro, uniendo en su “nombre de Paz” a sus antecesores Juan y Pablo como seña de perduración.
No fue un mito, pura fantasía; ni un líder — algo coyuntural. Fue, es, un ídolo —un superdotado de carne y hueso —. Generoso: permitiendo a sus críticos filosofar sobre algunos toros que —opinan —se le han ido al corral.
La verdad es que nunca anduvo bien con la espada.

El día de su alternativa en Roma su brindis no da lugar a equívocos: “no tengáis miedo”. Seguro que mientras iba al toro de una sociedad globalizada y materialista para sus entrañas se dijo “dejadme solo”.
Su vergüenza torera le llevó a hacer varias veces el “quite” del perdón por los errores que hubiera podido cometer la Iglesia en su vasta historia (cruzadas, inquisición, incluso rehabilitó a Galileo, etc).

Místico más que misionero; torero hondo, a fuer de artista, sobre el valor. Nunca le vino grande el peso de la púrpura liderando más de un cuarto de siglo el escalafón.
Marco Antonio, versión Shakaespeare, ante la muerte de César es referencia: “nunca tendremos otro como él”.
Como “El Guerra”: después de él “naidee”, y luego “naide”, y luego “naide” y “en dispués”….
Creyentes y no creyentes, estamos ante una gran orfandad que solo palia el bálsamo de la Fe.
¡Ha muerto el Papa! ; ¡viva el Papa!.....pásalo.

Sevilla, madrugada del 3 al 4 de abril de 2005.