10 de mayo de 2010

Toros. Números cantan

Semana de números. Elocuentes. Los absolutos, facilitados por la Unión de Criadores y los relativos sobre la repercusión en total sobre otros sectores del tejido industrial según el estudio efectuado por la generalitat valenciana.

El sector generó, en 2009, 2.500 millones de euros a pesar del decrecer en un 22 % del número de festejos. Hay más de 1.200 empresas registradas como explotaciones ganaderas de bravo y todo ello supuso 3.7 millones de jornales en el ejercicio. Por su parte un estudio de la Generalitat valenciana avala un movimiento de 184 millones de euros en la Comunidad como consecuencia de las diferentes manifestaciones taurinas.

Sin duda, estos números, como referencia, y si me apuran mucho más escrutados y analizados, han debido de echarlos con anterioridad la asociaciones antitaurinas en especial el conglomerado que auspicia la ILP en Cataluña que lidera un argentino y otros “charnegos y polacos” colonizadores en tierra que dice tener, y chantajea con ella, identidad propia.

Los “okupas” del sentimiento de la ciudadanía catalana a pie de calle ya han botado el primer globo sonda tendente a dar a conocer su generosa flexibilidad para conceder una moratoria de dos años desde la anahelada aprobación de la prohibición hasta su implantación.

Dan por hecho el sí, como avanzadilla de curarse en salud, pero lo que se detecta es temor de Dios y del sentido común que sin duda se impondrá. Es más, esta ONG animalista se constituye en una especie de oficina de colocación y guardián celoso de las arcas públicas cuando argumenta que la bondad de la moratoria estribaría en tener tiempo suficiente para recolocar a los damnificados por la prohibición como buscar los recursos suficientes parra hacer frente a las cuantiosas indemnizaciones.

Otros que tal bailan son la franquicia socialista en Cataluña y la burguesía convergente que, a mayores, tras el conocimientos de los números del toro han tamizado los de los votos posibles en las próximas elecciones de otoño y su relación causa efecto según la dirección que tomaran respecto de apoyar o rechazar la iniciativas prohibicionista. La tibieza habitual de los “señoritos” catalanes no se entendería como una neutralidad si no como una cobardía conducente a un sí tácito a la prohibición. Y ha comenzado la “jindama”. De tal guisa que aún votando en contra de la ILP como se han manifestado los franquiciados del socialismo y dando libertad de voto los ricos y enriquecidos de “Divergencia y Revoltiño” han dado por buena la ocurrencia del argentino Anselmi y su “mariachi”.
No ha hecho falta ir a Bruselas ni actos panfletarios en el Liceo ni proclamas numantinas ni grandes plumas voluntaristas ni poetas y junta letras anónimos en busca del minuto de gloria. Predicadores de lo desconocido aleccionados en cursillos express sobre historia, genealogía, vida y milagros de una plaza en nostálgica añoranza.

Si la imagen cotiza por encima de las mil palabras, los números cantan. Solo faltan conocerlos, y a ser posible con estudios más completos.

Por ello, porque los números cantan, la letra de la temporada taurina en Barcelona tiene equilibrio y compensación pero la música puede ser de desafine

si los números, que cantan, no cuadran.

Si un año más el escalafón, a excepción de José Tomás, no se capaz de meter más de medio aforo, puede ser el inicio del camino hacia el abismo. La culpa no será tan sólo del poco tirón de las sfiguras sino la constatación de no haber un sustrato de público mínimamente suficiente para el mantenimiento de esta industria artística y de espectáculo en Barcelona.

Cuando “canten” estos números, no deseables pero que ahí están, sí llegaran los problemas de subsistencia. Y como el gallo a Pedro, en Barcelona ya ha cantado más de una vez; se ha negado, se ha hecho el “avestruz” y más : dos veces por año, con la llegada de José Tomás, el “pavo real”. La cruda realidad es muy distinta.

No hay mucho tiempo pero ahora se está a tiempo. ¡Los domingos todos a los toros en Barcelona!, sí o sí; por lo civil o lo criminal…. O más pronto, más tarde, sin moratoria, animalistas ni políticos oportunistas y de doble moral, los bous, a la “puñetera rue”.

Al corral sin necesidad de los mansos de Florito, del “gaucho” Anselmi, la Pilar “radiola”,el “cara” Rovira, el “omeya” Montilla o los caballeros del burgués Artur.

Números cantan… para lo uno y lo otro.

San Isidro (2ª y 3ª de feria)

Sigue San Isidro en el mismo son que la muestra de inicio del pasado viernes. La inseguridad de aficionados y toreros sobre que corrida van a ver y que toros van a matar respecto de los anunciados, el pobre juego de los animales que al final salen por chiqueros y que, al contrario que sucediera en Sevilla, es, hasta el momento, feria de toreros por encima –y mucho- de los toros.

Sucedió el viernes con un descastadísimo y muy deslucido lote de José Luis Pereda en que Morenito de Aranda mostró su lado más firme (que es buen torero ya lo sabíamos) e Iván Fandiño se volvió a reivindicar seriamente.

El de Aranda pudo cortar la oreja del quinto de no ser por la falta de conocimiento del palco, esta vez sabido por la incompetencia demostrada del Sr. Martínez, para saber calibrar el rigor en la lidia, superando las muchas condiciones adversas del toro –el único que medio se movió, informal pero noble por el izquierdo, pero que en cuanto se sintió podido se rajó – , el planteamiento técnico, la calidad de los muletazos que le pudo robar, la disposición y exposición con tremenda voltereta por apostar pisando terreno comprometido, el intento de hacerlo por los dos pitones (sobremanera el derecho donde el toro buscaba “muñeco”) y además lo mató. Todo quedó en vuelta al ruedo. Su primero, manso huidizo, aconsejaba brevedad, cosa que hizo.
La actitud de Fandiño fue su mayor activo ante dos animales de viaje muy corto, sin humillar y pegando el tornillazo con bronquedad, más acusado el último que pudo engañar por su condición de bravucón. Saludó una ovación y fue muy aplaudido en el sexto.

El lote de Leandro fue un dechado de “descaste” y el de Valladolid anduvo con aseo.


Como pulcro, sin terminar de romperse, anduvo Uceda el sábado ante un animal de Osborne muy flojo al que no le benefició el achique de espacios, y el cuarto de Bañuelos, sin clase ni casta, poca fuerza, protestado, por lo que los muletazos de buen trazo no fueron tenidos en cuenta.

Lo mismo le ocurrió a El Capea, en cuanto a su lote, (también uno de Osborne (5º), un buey, y el de Bañuelos defendiéndose mucho y reprobado por el público) y en cuanto a la indiferencia, aunque en la apostura los dos toreros están el las antípodas, por ello Uceda saludó ovación tras una buena estocada en su primero, y Capea vio censurado con protestas el irse abajo, con la espada, en su primero.

La garra la puso el “confirmante” Javier Cortés. Manejó la cabeza con serenidad impropia de “novato”, y los trastos con buen aire de concepto, soportados por una técnica de torero maduro en la colocación y unas ganas lógicas de debutante. Cierto es que sorteó el único animal que desarrolló cierto viaje y nobleza, el primero, y aunque fue trasteo de altibajos sobresalieron las ganas. Tuvo que aumentarlas ante el bruto sexto y jugársela a espadas, saliendo volteado, para, al final, saldar dos ovaciones con saludos y dejar una tarjeta de crédito solvente.
FOTOGRAFÍA: Paloma Aguilar

San Isidro: Curro Díaz corta una bella oreja

Y llegó, S. Isidro. 1ª del abono. Así sucesivamente hasta el 6 de junio, ininterrumpidamente más el estrambote del festejo del sábado 12 en el que se espera como agua de mayo a José Tomás, de no poder reaparecer el día 3.

Para abrir feria casi lleno en los tendidos. La musculatura del abono. Corrida de Salvador Domecq de desigual presentación y de juego discreto.

La terna era suficientemente conocida de la afición de Madrid y cada uno con sus alicientes lo que le dio al festejo un plus de interés.

Curro Díaz ha rozado el triunfo en esta plaza varias veces. Ayer fue en el cuarto cuando volvió a estar en puertas. Tuvo poco toro de condición, tan solo por el pitón derecho se dejó, noble, pero con viaje muy pesado. Faena de gusto, medida, de detalles con sabor. Muy por encima, tanto que tras una gran estocada cortó una oreja inapelable. El primero fue un toro encastadito, con no mala condición pero poca fuerza y tendente a echar la cara arriba al rematar el viaje. El temple era fundamental, después de esperarle. No lo cogió Curro Díaz que además se dejó enganchar la muleta. Compostura y torería sí, fue el envoltorio de una labor sin historia. Lo pinchó.

Juan Bautista ya sabe lo que es abrir la Puerta Grande madrileña; de eso hace 3 temporadas. Su primer enemigo fue protestado, por el sector habitual, por ser “corto de cara”. En la muleta dejó mucho estar y fue y vino, sin clase. Juan Bautista hizo gala de su frialdad habitual de engancharlo en el terreno del matador (muleta retrasada) y quedarse por fuera al ligar los pases por lo que el trasteo no cogió vuelo y se desarrolló muy cuestionado. Lo mató con decisión de estocada arriba un punto desprendida. Incierto y reservón resultó el quinto. Sin fijeza y gazapeo molesto. Juan Bautista mostró sin disimulo mucha desconfianza, matando también.

Eduardo Gallo dejó su tarjeta de visita en un quite por chicuelinas en el toro precedente. El tercero fue buey teñido en “colorao”. Dio poca opción, o ninguna y Gallo se justificó con cierta entrega que, por otro lado, enfadó al público. Eficaz con la espada. Devuelto el sexto salió un sobrero, cinqueño, de Navalrosal. Mansito, de viaje noble y repitiendo se fue viniendo abajo. Eduardo Gallo que empezó dispuesto y llevándolo por abajo con verticalidad de planta se fue amontonando en su afán de agradar según el animal se apagaba. Tarde de mérito del salmantino con muy poca fortuna y mucha incomprensión en su empeño por exprimir al toro, exponiendo todo, con los pitones lamiendo la taleguilla. Lo pinchó.

FOTOGRAFÍA: Paloma Aguilar

3 de mayo de 2010

José Tomás revienta el amarillismo

José Tomás vuelve a dar satisfacciones. Ya está en su casa de Aguascalientes y su recuperación es tan rápida como óptima. José Tomás ha hablado, entre emocionado y por supuesto agradecido. A México y al cuadro médico……..
La semana se ha contando por zancadas respecto de su reestablecimiento cada ciclo de 24 horas.

La recuperación del diestro, que pudo morir en el callejón de la plaza, se debe, además de su fortaleza y preparación, a la inmediatez de la intervención. Pero sobre todo a la ciencia de los doctores, en especial Alfredo Ruiz, que no tuvieron una sola duda en como actuar: tanto en la enfermería de la plaza como en las horas críticas posteriores, sobremanera en las 18 horas siguientes. Pero el factor fundamental, además de Dios, la ciencia y sus intérpretes, han sido las lesiones producidas por la cornada, muy graves pero no irreversibles; salvo el shock hipovolémico, pérdida casi total de sangre, que es lo que en segundos pudo acabar con la vida del torero.
La claridad del primer parte facultativo emitido tras la intervención en el hospital Miguel Hidalgo contrasta con la tremenda confusión que los medios de comunicación han trasladado a la opinión pública, incluso pasadas las primeras horas críticas, propalando mensajes de máximo catastrofismo que llevó a emitir juicios a cirujanos españoles del mayor nivel que afortunadamente no se van a ajustar a la feliz realidad de ver pronto, en un lapso prudente, a José Tomás vestido de luces en el ruedo.

El parte rezaba: “El matador de toros José Tomás presentaba una herida en la cara interior del tercio superior del muslo izquierdo, de unos 20 centímetros de longitud, y varias trayectorias, que interesó piel, tejido celular subcutáneo, masa muscular, seccionando la arteria femoral profunda, lacerando la artería femoral superficial, y asimismo, lacerando la vena femoral”.
Fue el jueves cuando los doctores Ruiz Romero y Ramírez Ruvalcaba, conjuntamente con el médico particular de José Tomás, tuvieron que salir al paso, al cabo de los días, todavía, de dimes y diretes, y emitir el parte médico original de la madrugada del pasado domingo en el que además, a quienes quisieran interesarse por la verdad de los hechos, los doctores atendían con exquisita amabilidad para añadir que: “ la cornada no había dañado otras venas o arterias y que no había sido necesaria la implantación de injertos o efectuar el by-pass” y que las lesiones se repararon por medio de suturas. A pesar de ello algunos medios, incluso en su edición del lunes, titulaban con grandes caracteres las roturas de las venas y arterias ilíaca y safena con sus colatarales quirúrgicos.
Las horas posteriores ya son conocidas: camina con la ayuda de un andador, su estado anímico es excelente, goza de buen humor, pidió ver al “Aleti” y descansa ya en su domicilio de Aguascalientes, previendo viaje a España en los próximos días, cuando no horas.

La preocupación ahora es saber en función de las lesiones cuando podrá reaparecer. Y aunque solo va a depender del torero, ¡faltaría más!, los pronósticos desde la experiencia clínica, y dentro de la reserva lógica, son tan esperanzadores como lúgubres, sostenella y no enmendalla, de aquellos que escriben y hablan desde la distancia, sin acudir a las fuentes, por no interesarles, (que una realidad no te estropee una noticia ni un titular amarillista casi macabro) reservándose, si se produjera la anhelada reaparición dentro de un medio plazo, la invocación al milagro de la Providencia e insuflando un plus de heroicidad al torero. ¡Cómo si a Dios le hiciera falta revalidar sus influencias sobre los humanos o a José Tomás su áura numantina de cada tarde haya que renovarla ahora por un desgraciado e indeseable percance!.

Para quien quiera leerlo: el diestro ha recibido un tratamiento con anticoagulantes en dosis profilácticas preventivas y también antiadhesivos, que al no haber requerido de injertos, bypass ni ningún tipo de necesidad de prótesis no es un tratamiento de por vida, sino que se ha mantenido durante la reparación de los tejidos y en los días posteriores. En ningún caso se alargará durante semanas y por lo tanto no tiene porque afectar a la reaparición del torero. Y que los efectos que puede tener en el organismo del diestro tras la transfusión de emergencia que recibió, 8 litros de sangre, de momento, y no se preven complicaciones vitales, no han producido reacciones agudas ni rechazo ya que la sangre empleada había pasado todas las medidas de seguridad y sanidad correspondientes, “la sangre trasfundida a José Tomás estaba completamente limpia”. Es el dictamen del Dr. Alfredo Ruiz que ha demostrado sobradamente saber lo que dice y sobre todo lo que hace.

El periodista debe ser honesto y transmitir sus sensaciones. Yo les cuento: las entradas de San Isidro, respecto de las actuaciones de José Tomás, están en la caja fuerte. No creo sea tiempo suficiente para reaparecer, si acaso el 12 de junio. Parece pronto, es Madrid y sin la anestesia de algún festejo anterior a guisa de probatura.

Lo que sí confieso es que ya me he apresurado a reservar alojamiento en Barcelona para el 18 de julio. Y no es un brindis al sol, porque ha habido que depositar la correspondiente fianza. ¡Ea!.