26 de abril de 2010

Feria de abril: Juli, Manzanares y poco más

Sevilla se nos ha ido ante la frustración y la impotencia de público y afición. Supongo que de la empresa también. Como la preocupación de otros empresarios ante la pobreza exhibida por el escalafón y los titubeos de muchos ganaderos para asirse a la diplomacia y no decir lo que piensan sobre sus toros lidiados para no molestar a la figura o figurita que al fin y a la postre es quien los demanda y por lo tanto su cliente en una clara perversión de las leyes del mercado de cualquier actividad, y asumir que son “los malos de la película” con tal de seguir vendiendo.

Farolillos deja los dos mismos nombres que la pre feria: Juli y Manzanares.
La semana se salda con las cuatro orejas que sumaron ambos la tarde del martes, y las vueltas al ruedo de El Cid y Rubén Pinar.
Han sido, hasta la miurada de hoy, 36 toros, en esta semana, más sus correspondientes sobreros. Cierto es que no ha habido una corrida, por así decirlo, para destacar como completa pero si los seis de Fuente Ymbro, con sus matices diferenciadores, fueron posibles para cortarles oreja, han salido toros bravos de Torrealta, Puerto de San Lorenzo y al menos el 5º de Fuente Ymbro, cuando no el tercero, también. Y mucho toro medio, entre noble y mansito, dejando estar, manejables.
Promediando al menos dos, mínimo, cada tarde. Quince animales debieron ir al desolladero, por lo menos, con un despojo menos. No es mal porcentaje, pero el toro siempre tendrá la culpa. Para sus criadores también, leotarderos al servicio de los toreros. ¿Volvemos a la época del “ganaderos” por ganadero? Ahora se les llamaría “ganaeuros”. Hablen ¡coño!, hablen.

Discurría la semana sin mayores alicientes que esperar alguna tarde en la Maestranza sevillana en que la feria rompiera (aunque fuera en esa segunda parte de farolillos confeccionado con la calculadora y dicen que el “autor intelectual” fue el Jefe de taquillas) ante la casi nada que supone reducir su balance artístico a 5 orejas de El juli, 3 de Manzanares, 1 de Castella, 1 de Oliva Soto. Estadística estabulada el pasado martes. Inamovible antes de los “miuras”.

Pues lo que “no pue ser no pue ser y además es imposible”.
Tan solo la actuación del joven Rubén Pinar, que precipitado con la espada, cambió la oreja por la vuelta al ruedo.
La que dio El Cid, merced al cariño de Sevilla, que otras tardes le negó, no es que sea una mentira piadosa, es que sigue dejando muchas dudas.

A partir de ahí, ni Ponce mantuvo, como otras veces, el tipo ni la serenidad ante la adversidad, ni Talavante terminó de disparar en una arara y confusa corrida de El Puerto, como Castella el domingo, a pesar de su oreja. Tan solo Morante, con un esfuerzo importante como corresponde a aquellos que se sienten figuras, puede refugiarse en el infortunio de unos lotes, eso sí, matizando a contra estilo. A buen entendedor……Y Cayetano, que, a mi entender, y visto lo visto en la feria, cumplió con dignidad. Posiblemente insuficiente para lo que de el se espera, según lo que él y su entorno aspira.

Aparicio en Aparicio, para lo bueno, y para irse de vacío con dos “jandillas” posibles. Lo mismo que Curro Díaz y Tejela con los de Alcurrucén. Y de los “mediáticos” más de lo mismo, igual que Fandi, con varios ejemplares de Torrestrella asequibles.

Perera y Luque siguen dando bandazos a las puertas de San Isidro. Lo que se anunció como un mano a mano, fue una vez más una corrida de dos toreros, que además llegaban a la baja, incapaces de resolver en las nobles quince o veinte arrancadas de los dos primeros pastueños Fuente Ymbro. Aguantar los problemas de la casta del tercero y la bravura del quinto Perera; otrora adalid de la quietud y el valor escalofriante. Y Luque hundirse en sus dos últimos…….como le ocurriera con la nobleza del Jandilla la tarde en que Juli y Manzanares le dijeron, con los trastos toricidas, eso de: “vísteme despacio que tengo prisa”, o “cuando seas padre comerás huevos”.

Del preámbulo poco más o menos.

Tras la tempestad del “tsunami Juli”, la calma. A los chaparrones casi continuos, piedra incluida, del viernes de preferia, las nubes sujetaron agua en el cielo gris durante la corrida del sábado.
El agua había caído en la dehesa de Gavira sobre la casta y bravura de sus ejemplares mandados a Sevilla.
Altos de agujas, regordíos y desiguales de cabeza resultaron mansos. En diferente grado, intensidad y manejabilidad, por que todos los toros tienen su lidia y los mansos también.
El lote de Morante dio menos opciones por brusco el primero y sin ritmo ni fondo el cuarto. El torero se puso, o hizo, breve y poco más.
Los otros cuatro aquerenciados y huidizos tuvieron distinto trato.
De actitud, recursos y buena mano izquierda de Talavante, que de no pinchar su lote podría haber cortado oreja en cada uno, y el estar por allí ante un desesperante tercero escupiéndose de la muleta todo el rato y un sexto parecido de Luque.
Pero Luque en distancias que no sean cortas o animales que le dejen sus cambios de mano etc. está muy limitado de armas veteranas para sobresalir sobre la mala condición de sus toros y así simplemente empatar…a cero, naturalmente.
Por lo demás semana más mediocre que discreta. De toros, que siempre tienen la culpa y sobre todo de toreros.

Antes, los Victorinos en fase Juan Pedro, de casi todo. Ferrera se tapó con las banderillas. El Cid, no estuvo, hace tiempo que no está, y cada vez se le espera menos, Sevilla incluida. Y Jiménez, simplemente ni se puso.
Los Palha, malos. Y mal presentada la corrida. Serafin Marín por allí anduvó. Iván Fandiño como queriendo, y casi siempre fue verdad, y Arturo Macías, quiso tan de verdad, siempre, que ¡al hule! La verdad no está reñida con los conocimientos. Van dos en dos ferias.
Los del Torreón: Embastecidos. Por ello era corrida telonera y no la quisieron las figuras. Antonio Barrera en dolorosísimas circunstancia, la mala suerte se cebó con él. Hubo dos toros buenos, y dos de lo que se llama “medio toro”.Y dos toreros de cuarto y mitad de ambición. En diferentes grados. Luis Bolívar, se dejó los platos en la mesa. Salvador Cortés, a dieta blanda, se conformó con el postre y el café. El lunes. Urdiales se puso, casi todo el rato, faltó el casi. A Nazaré las dificultades le superaron.
Lidiaron la muy seria y astifina corrida del Conde de la Maza: hubo dos toros posibles. Y posible alguno más.

Cuando esta feria, importante, se cierra con mucha preocupación del momento que atraviesa el escalafón llega la noticia escalofriante de la cogida de José Tomás en Aguascalientes, Mexico. La sangre de los toreros siempre está al quite cuando la Fiesta se tambalea. Un torero, una máxima figura, ofrece, generoso, su vida, para que la Fiesta perviva en su esencia: la suerte o la muerte.

19 de abril de 2010

El Juli y "la camarilla policial"

Toros y política se prestan a intercambiar y compartir sensaciones. Para bien y para mal. Es bueno que “los toros” sean vehículo semántico por la riqueza de su lenguaje para definir castizamente situaciones de la política y circunstancias puntuales de la sociedad. “Los toros” laten permanentemente en el subconsciente del ciudadano. Es nocivo en cuanto que la política es asunto desprestigiado por méritos propios.

En los últimos días hemos padecido dos debates frentistas: las palabras de Álvarez Cascos sobre las camarillas policiales y el affaire Garzón, presunto prevaricador, con sus plataformas de apoyo y la exhumación del franquismo y la conspiración judeo-masónica.

Y en esto, la Feria de Abril, Sevilla, La Maestranza y El Juli que con su rotunda actuación de figurón del toreo ha reventado la feria y dinamitado la polémica, segura, si no hubiera podido abrir la Puerta del Príncipe. En cuanto su segundo toro no hubiera tenido el mínimo fondo, la espada no hubiera ido tan certera, o el no hubiese sacado la raza de los ganadores natos.

Todo porque el presidente del festejo se negó a conceder las dos orejas del primer toro que hubieran posibilitado entreabrir la Puerta del Príncipe sin la agonía y la tensión posterior. Esas dos orejas eran de manual, para todo el mundo, menos par el sr. presidente. La prueba es que tras la bronca, en situaciones similares, siempre hay algún grupito de hooligans que le desagravia con sus palmas (de ahí el palabro “palmeros”). En esta ocasión nadie se hizo presente.

Sí ha habido apoyos a tal actuación y actitud en un grupo (parco en número, pero bullidor en la “nomenclatura”) de resistencia “sevillí”. Cruzada liderada por alguna prensa local y aficionados no menos domésticos.

Todos, juntos y revueltos, son los mismos que no objetaron de la oreja concedida a la esperanza blanca de la sevillanía, Oliva Soto, y hubieran estados complacidos, de matar a su segundo animal, que, como se palpaba en el ambiente, hubiera conseguido la anhelada P.P. Pero flaco favor le han hecho. Tras el contencioso del despojo no concedido a Juli se devalúa no el legitimo triunfo del sevillano pero sí su cuenta de resultados, pues, comparadas, la de Oliva Soto es de “tómbola”. Otro tanto con las cuatro orejas del no menos sevillano Diego Ventura.

Por cierto que el festejo de marras referido (Oliva Soto) fue presidido por el mismo “madero”.

Se da la circunstancia que este hombre ya fue durante un largo período presidente de corridas en Sevilla y fue desterrado a “la nevera” (argot futbolístico con el que se define el castigo a la incompetencia de los árbitros) o inhabilitado como tal apartándole de la carrera “palquista”. Se colige que los internados no reinsertan a los contumaces patológicos y sí crean vicios mayores sobre los cimientos de la revancha y el resentimiento. Rehabilitarlos, sin cumplir condena, es una irresponsabilidad por muchas presiones que se ejerzan.

Desde tiempo inmemorial se lucha por que la corrida de toros no sea dirigida ni interpretada, menos juzgada, por un “madero”. Desde hace menos, los toros están bajo la dictadura de una “camarilla policial” (toda generalización acarrea injusticia) que pretende, además de un protagonismo, hacer de justiciero garzoniano arrogándose la potestad de ser el héroe salvador del prestigio de tal o cual coso. Y se incurre en la prevaricación; más si, como el caso, se es funcionario público.

Todo esto sucede tras otra ¿oreja? concedida a Morante el domingo de Resurrección. Morante pudiera ser el estandarte y bandera de esta pretendida república independiente de la sevillanía taurina y su protección el objetivo de los rectores y sindicatos de lo “sevillí”.

En la vida todo tiene un porqué. Espurio o no. O esto o que detrás están las “viudas” de José Tomás, o los enemigos irreconciliables de la sempiterna empresa (“los Pagés”), cuanto peor mejor, o de todo un poco.

El Juli, puso a cada uno en su sitio. A los presuntos corruptos taurinos, también. Y el martes, más madera. El Juli a revalidar su triunfo y el “poltronero”… ¿qué sabe nadie?

11 de abril de 2010

Las Ventas... BIE (Bien de Interés Económico)

Días pasados en el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid el portavoz González tuvo a bien declarar La Fiesta de los Toros como BIC (bien de interés cultural).

Mejor la hubieran declarado, en Madrid, en Las Ventas, por supuesto, BIE (bien de interés económico) teniendo en cuenta los 1.000 millones de pesetas que supone el canon de explotación. Nunca un verbo estuvo mejor empleado.

Fuera a parte. Dicha declaración conlleva muchas obligaciones además de no succionar abusivamente los recursos de defensa de costos y lucro de cada festejo.
Y no nos olvidemos: de esos lodos estos barros de feria de San Isidro conocida y acartelada; ni más ni menos, igualita, en su bajo perfil, ¡vaya ejemplo!, que el festejo conmemorativo del día de la Comunidad. Apuestas: media plaza, entradas regaladas incluidas.

Inherente a la declaración, que pretende blindar la Fiesta de cualquier aventura plebiscitaria en aras de prohibir “los toros” y demás, está su asunción de hecho cultural, y por lo tanto, y ya estan tardando, los toros en la Comunidad deben depender de la consejería del ramo,cultura, y salir de donde están, la cartera más politizada del ejecutivo regional, su vicepresidencia, de la que depende el Centro de Asuntos Taurinos; además de otras competencias desperdigadas por diferentes consejerías a efectos de permisos y demás burocracia organizativa.

Más importante, o tanto.
Ante la rebelión anunciada por la presidenta por la subida del IVA en julio y la renuncia de la Comunidad a sus ingresos derivados del mismo, sería bueno que siendo, como son, cultura, los toros, blindados como tal por decreto, se renunciara en esta materia al tramo autonómico vigente, desde ya, como ejemplo a seguir por otras comunidades y presionar al Gobierno para su adecuación al tipo de otras manifestaciones culturales.

Las declaraciones, solemnes, deben de ir preñadas de contenido. Si no, se quedará en soflama oportunista. En taurino, “un brindis al sol”.

En Madrid, y tratándose de toros uno más.

5 de abril de 2010

Un gesto o una osadía

Luque en Madrid. 6 toros. Un gesto o una osadía.

Inevitablemente es la reflexión de esta noche.

6 toros en solitario. ¿Gesto? Puede ser. ¿Gesta? Hace falta algo más que pretender tentar la suerte con el objetivo de conseguir más moneda, mayor cotización en las contrataciones, toda vez que Luque tiene una bonita temporada por delante, exigente, pero en extraordinarios carteles compartiendo los mismos con las primeras figuras y disfrutando de su rebufo: ganaderías y fechas.

Cuando se produce esta situación el gesto puede concluir en osadía, y la gesta en una necesidad.

La osadía se emparenta con la ignorancia. Si no sería menosprecio, de todo.

La necesidad crea ansiedad, y si las cosas no van saliendo agonía. Por ejemplo esta tarde venteña, en que al menos cuarto y quinto, dos toros medios, hubieran sido suficientes para salvar los muebles. No ha sido el caso.

De cualquier modo: gesto, gesta, osadía o necesidad, ambición ha de hacerse al cien por cien. Y anunciarse en Madrid, con lo que está cayendo y lo especialita que es La Monumental, anunciarse con Cuvillo (camada muy larga pero que más de la mitad de la mismas, la cabecera la tiene reseñada José Tomás desde hace tiempo) y Juan Pedro no es la mejor declaración de intenciones.

Que Luque es el mejor de su generación es un hecho. Que tiene un brillante palmarés de novillero en la capital y una excelente presentación, el año pasado, en San Isidro es también verdad.

Pero su progresión y su proyección que le ha instalado, por méritos propios, en lugares de privilegio del escalafón, se han basado en la ambición, las ganas de ser y cierto valor natural. Además es torero con gran capacidad.

Pero ni es un espartano, ni un estilista, ni un clásico, ni tocado por los duendes. Excelentes maneras sí y capacidad.

Capotero manifiestamente mejorable. Variedad de suertes con limitaciones. Y además hoy mostró su peor versión con la espada. No eran credenciales para seis toros y en Madrid. Menos, con sus grandes virtudes, driblar a la fortuna con dos hierros cuestionados por lo ya expuesto.
Y por favor no mezclar churras con merinas. Cuvillo es una de las grandes ganaderías de un tiempo a esta parte y al que hay que agradecerle, el público y los toreos muchas cosas.

Para matar 6 toros de una tacada hacen falta más cosas para tener una mínima garantía de éxito. Más si se tienen 20 años y tres temporadas no completas como matador de toros.

Una corrida de seis toros en Sevilla retiró a Joselito, ya cuajado. Víctor Puerto empezó a cavar su fosa, también en La Maestranza. Este tipo de aventuras no lee han salido bien a Morante, varias veces. Lo de Talavante en Madrid le pesó como una loa varios meses. En plaza de menor importancia, Jiménez quiso remontar en Valdemorillo y fue caída libre. Perera culminó de tal guisa el impresionante 2008 y triunfando pero se dejó muchos pelos en la gatera. El Juli, por accidente, pasó lo suyo en Bilbao, el año pasado. La suya, bien montada en Bayona, con tres encastes diferentes fue un éxito. Como la de El Cid en Bilbao con los Victorinos.

Son muchas teclas a tocar.

Quizá lo más positivo para Luque haya sido asimilar una dificultad que desconocía. Una cura de humildad ante un torero con grandes cualidades pero que a veces no delimita la sutil línea que separa la ambición de la soberbia.

Lo de esta tarde tampoco va a suponer un abismo en su prometedora carrera con visos de figura.

Y sí, para ser figura del toreo hay que tener gatos en la barriga. En eso de acuerdo.

La experiencia agria de hoy le puede servir para discernir entre los felinos: el gato y el tigre. No son lo mismo. Se parecen….pero.

FOTOGRAFÍA: Iván de Andrés.